viernes, 30 de noviembre de 2012

Conciencia de clase: organizarse y combatir







Alza el puño con orgullo, que se escuche en el averno...

Revolución: mito o realidad


Revolución: mito o realidad (necesaria)



La lucha de clases en Euskal Herria toma la forma de liberación nacional. ¿Significa eso que la opresión social es secundaria?. No









EXTRAÍDO DE BORROKAGARAIA


El objetivo de un revolucionario es hacer la revolución. ¿Obvio, verdad?. La organización que dio inicio a la articulación del movimiento de liberación nacional lo dice en la primera frase de todas sus comunicaciones. Organización vasca socialista revolucionaria para la liberación nacional.
Pero… ¿Qué es la revolución?. En su sentido amplio es un cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato. ¿Qué significa todo esto?. El pasado inmediato a la revolución sería el presente, este mismo “instante” entendido como un proceso que también está en movimiento. Lo analizable para un revolucionario por tanto es si está en el camino a la revolución creando las condiciones necesarias para crear una ruptura radical o no lo está.

Una de las diferencias con el reformismo reside en que el reformista tiene como techo estratégico y táctico el proceso del presente para modificarlo gradual o pragmáticamente entrando en una visión de embudo que le impide mirar más allá. Los cambios en el proceso del presente para el reformista no estarían dentro de un recorrido que haga generar las condiciones de esa ruptura radical sino que sería como subir pequeños escalones indefinidamente creyendo que de esta manera en algún momento dado se llegará a algún tipo de meta y contradiciendo por tanto a toda la historia de la clase obrera y de los pueblos.

¿Cuáles son las características del presente?. Los ejes esenciales que nos interesan del presente serían dos; La opresión nacional y la opresión social de Euskal Herria con su antagonismo definido como independencia y socialismo. La lucha de clases en Euskal Herria toma la forma de liberación nacional. ¿Significa eso que la opresión social es secundaria?. No, significa que un pueblo sometido nacionalmente tiene que librarse de la opresión nacional como paso imprescindible para la revolución socialista. No ha existido ningún proceso combinado de liberación nacional y social instantánea en ninguna parte del mundo y nada indica que en Euskal Herria vaya a ser diferente. ¿Por qué?. Porque las necesidades estratégicas y tácticas básicas de la liberación nacional siempre difieren en algo comparado con las necesidades estratégicas y tácticas de la revolución socialista. Incluso los sujetos revolucionarios no concuerdan del todo.

Se entiende por revolución socialista a una revolución de clase, en la que la clase trabajadora ocupa una posición dominante y subordina a la clase capitalista mediante la toma del poder y transformación del sistema. Es decir, instaurando el estado socialista. ¿Tenemos que dejar a un lado la lucha de clases hasta superar la opresión nacional?. De ningún modo, ya que precisamente la lucha de clases acelera también las contradicciones del sistema en Euskal Herria haciéndonos avanzar hacia la liberación nacional y fortaleciendo un bloque popular.

En Euskal Herria la clase dominante y minoritaria es la capitalista, a su vez dos estados capitalistas son los que ejercen la opresión nacional, el español y el francés. Solo mediante una ruptura radical se puede dejar atrás la opresión nacional debido al carácter y esencia de los estados que nos someten, en ningún caso democráticos, invalidando cualquier vía democrática posible hacia la liberación nacional. Esto es el ABC del conflicto que los estados mantienen con Euskal Herria y negarlo puede tener unas consecuencias desastrosas ya que puede hacer creer que los estados por convencimiento propio negociarán o un día se cuadrarán los astros en el cielo y aceptarán la voluntad de la sociedad vasca con alegría. Otro tanto se puede decir de la clase capitalista en relación a dejar sus privilegios de lado y ceder a la clase trabajadora lo que con sangre y dominación histórica han robado.

Teniendo en cuenta que el objetivo estratégico que nos interesa es el estado socialista vasco independiente, que no existen vías democráticas de superación de la opresión nacional, que la independencia y el socialismo son el antagonismo de la opresión nacional y social, que solo mediante la ruptura se quebrará la opresión nacional y que solo mediante la subordinación de la clase capitalista se alcanzará el socialismo.. echemos cuentas si la revolución es mito o realidad necesaria.

Cómo hacerla es el siguiente paso de reconocer su necesidad. No empezamos de cero porque en ese proceso en movimiento “del presente”, el MLNV, entre otros, ha ido metiendo sus cuñas históricas. Para analizar está cómo se van a seguir metiendo hasta que casque todo y como convencer a los que no creen en la utilidad de ello. La superación de la opresión nacional y social será un proceso revolucionario, en saltos si queremos, pero que pese a quien le pese requiere y requerirá bastante más que buena voluntad, “acuerdos” o no saber exactamente porque llegan negociaciones y porque se decantan hacia un lado o a otro.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Nos va la vida en ello

Nos va la vida en ello

por Elisa Nieto





EXTRAÍDO DE REDROJA.NET


Cansa a veces explicar lo evidente tratando de mostrar las esclavitudes, invisibles a veces, invisibilizadas casi siempre, sobre las que se sustenta el patriarcado.

Este es un intento más, y por tanto limitado, de desenterrarnos y explicar cómo se fabrica lo que conocemos como feminidad o masculinidad. Este binomio absurdo, de compartimentos estanco afectivos, sociales, sexuales, limita desde el nacimiento a todas las personas, pero mutila de mil formas a todas las mujeres sin excepción. Y es que a nosotras nos va la vida en ello.

Historia de Vera.

Quizá recorriendo desde el nacimiento la vida de una mujer sea más fácil comprender cómo se construye la opresión patriarcal. Es posible que la mayor parte de las mujeres de esta parte del planeta se puedan reconocer, en buena medida, en esta historia.

Identidad agujereada. CUERPO NEGADO.

Vera nace en un hospital cualquiera, de la ciudad que queráis, a una hora sin importancia.

Alguien en ese hospital, sonriente y a la luz de su entrepierna, pronunciará las palabras mágicas: ES NIÑA.

Al poco de nacer y convenientemente vestida de rosa, su madre y su padre decidirán que es imprescindible agujerearle las orejas, como a las vacas. Se evitarán así situaciones incómodas - ¿es niño o niña? – y no tendrán que aclarar, con molesta frecuencia, un hecho innegable.

Sexualidad reprimida, movilidad limitada. CUERPO NEGADO.

Vera, por ejemplo con dos años, tratará de explorar un lugar de cosquilleos y sonrisas más allá de su ombligo. Ese placer se estrellará contra innumerables no te toques, cochina, tápate, que te tapes te digo, las niñas buenas no hacen eso. En el mejor de los casos aprenderá a conocerse en soledad, y en el peor pondrá fin a esa búsqueda esencial, con consecuencias desastrosas. Es muy posible que nadie le explique nunca que masturbarse es bueno, necesario, curativo.

Cualquier día, con cinco años, vestido y zapatos nuevos, se sentará en el suelo de cualquier parque a jugar con la arena. Recibirá de nuevo con toda probabilidad sensatos consejos: bájate el vestido, te vas a poner perdida, siéntate con las piernas cerradas, colócate las bragas. Cansada de posturas imposibles e incompatibles con ese juego optará por corretear con el resto de niños y niñas. No parará aunque el lazo de su coleta se esté deshaciendo y su vestido se arrugue. Sí lo hará cuando empiecen a dolerle demasiado los pies magullados por unos zapatos excesivamente rígidos, excesivamente nuevos.

En nuestro país no ha habido nunca un programa de educación sexual integrado en sistema educativo, existiendo, en el mejor de los casos, sesiones aisladas que dependen del perfil del AMPA o del Consejo Escolar. Esto supone en la práctica perpetuar en una sociedad la ignorancia del propio cuerpo y, en un Estado falsamente aconfesional, institucionalizar pautas de comportamiento atravesadas por la represión, la alienación y el moralismo.

Identidad condicionada, afectividad dirigida. CUERPO NEGADO.

Jugará en la calle con Víctor, su vecino del quinto, y escuchará a adultos sonrientes decir ahí va la parejita, gastando bromas sobre su futuro apareamiento. Habrá días en que su amigo se quede en su casa y jugará sólo con, por ejemplo, Carmen. Las dos oirán a esas mismas personas comentar que hay que ver qué amiguitas son, qué bien han congeniado estas dos. Porque como todo el mundo sabe dos niñas solas jamás juegan a tocarse, ni se exploran, ni se cosquillean. Hagan lo que hagan, Carmen y Vera habrán recibido el mensaje indeleble de la heterosexualidad obligatoria que se les irá grabando con fuego.

El gobierno del PP ha eliminado de la asignatura de Educación para la Ciudadanía las referencias - ya de por sí limitadas - a la diversidad afectivo-sexual. Ahora mismo, cualquier mención a este tema depende de la buena voluntad y conciencia del profesorado.

Y más movilidad y sexualidad limitadas. CUERPO NEGADO.

Es muy posible que a Vera le guste mucho el deporte y esto hará que se convierta en una adolescente excesivamente musculada, con un cuerpo poco femenino. Quizá ella sólo esté plenamente a gusto en ropa deportiva y sólo se sienta totalmente libre en esa pista, en ese campo, en esa cancha. Su entorno la invitará a ser más mujer, cambiar el chándal por la falda y las medias (mucho más guapa, dónde va a parar) con más frecuencia de la que ella querría. Vivirá en la constante paradoja de querer gustar y tener que transformarse para ello en quien no es.

Habrá en este período un momento en que, quizá, se sienta atraída por su amiga Carmen - tardaremos en saberlo o nunca lo sabremos - pero el mensaje heteronormativo (es decir, el que establece que la norma, lo normal, lo lógico, es ser heterosexual y que la alternativa no existe) habrá calado una vez más y lo más probable es que su primera relación sexual sea con Víctor, Pablo o Pedro. Cuando eso ocurra, su orgasmo, ese que quizá nunca ha sentido, será secundario o tardará años en llegar.

En esa época de su vida, o años antes, Vera sufrirá una primera agresión sexual. Será más o menos grave, vendrá en forma de mirada lasciva de un adulto, palabras obscenas por la calle, un “exhibicionista” o, en el peor de los casos, una agresión sexual física. Sea como sea, en mayor o menor medida recibirá el mensaje: tu cuerpo no es tuyo, la calle no es tuya, tienes que tener miedo, sola no puedes. Será una de las muchas violencias que se encontrará en el camino, todas aquellas que sufrimos las mujeres por el hecho de serlo y que, si lo permites, te inundan de miedos. Ella aprenderá a mirar hacia atrás al caminar sola, a cambiarse de acera para evitar situaciones incómodas, a no salir a partir de cierta hora.

Una de cada tres mujeres en el mundo será golpeada, forzada a mantener relaciones sexuales, o sufrirá otro tipo de maltrato a lo largo de su vida. En la mayoría de los casos el agresor será una persona de su familia o conocida. En tanto, una de cada cinco mujeres será víctima de una violación o un intento de violación[1]

Sin derecho a decidir. CUERPO NEGADO

Las mujeres nacen, crecen, se reproducen… o no se reproducen.

Años después, tendrá pareja y se llamará, digamos, Pedro. Por un error de cálculo, Vera se quedará embarazada, decidirá interrumpir su embarazo y no se lo dirá a nadie. Quizá a él, quizá ni eso. Descubrirá entonces que está sola, social y afectivamente sola. Descubrirá que abortar duele, por dentro y por fuera. Descubrirá que debe dar explicaciones legales y sociales a la hora de ejercer su derecho a la autonomía, la integridad física y psicológica, a la libertad de conciencia; que vive en un país en el que proteger el derecho a la vida, dilucidar el llamado conflicto de intereses, supone de facto la negación del derecho de las mujeres a disponer sobre su propia maternidad. Sabrá que si no puede viajar o pagar, estos derechos se perderán entre plazos, supuestos y condiciones. Sabrá que ante un aborto la sociedad no entiende de presunciones de inocencia y el gobierno, una vez más, tutela y por lo tanto limita el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo.
El aborto es uno de los temas que más claramente muestran hasta qué punto los derechos de las mujeres son una moneda de cambio constante de los diferentes gobiernos. La ley vigente en materia de interrupción voluntaria del embarazo (2/2010)[2] introdujo la posibilidad de que la mujer pueda interrumpir su embarazo por voluntad propia entro de las primeras catorce semanas de gestación sin que sea necesario que exista acreditación médica para ello y siendo sólo obligatorio informar sobre los derechos, prestaciones y ayudas públicas de apoyo a la maternidad existentes y dejar transcurrir tres días desde la facilitación de dicha información a efectos de período de reflexión. Estas catorce semanas de libertad, relativa y limitada, es muy probable que desaparezcan bajo este gobierno en el que, si cabe con más fuerza, la Iglesia es uno de los grandes legisladores en la sombra.
Las leyes restrictivas no sólo no reducen sino que incrementan el número de abortos clandestinos, fundamentalmente debido a que suelen ir acompañadas por la reducción o eliminación de las medidas de promoción de la Salud Sexual y Reproductiva (información sobre derechos sexuales y reproductivos, anticonceptivos gratuitos y accesibles, etc). De hecho, las tasas más altas de aborto se encuentran en África y América Latina, curiosamente allí donde la interrupción voluntaria del embarazo se encuentra fuertemente restringida y penalizada.
La limitación de la franja de legalidad de la interrupción voluntaria del embarazo en un país incrementa exponencialmente el número de mujeres fallecidas por la práctica de abortos clandestinos. La práctica de abortos inseguros en el mundo provoca la muerte de 47.000 mujeres al año y heridas graves con daños permanentes a cientos de miles más. Estas cifras son sólo la punta del iceberg[3]. Ante un embarazo no deseado las ricas viajan, las pobres se desangran.

Este es un relato inacabado, que se podría continuar de muchas formas, a través de millones de vidas. El objetivo es que las mujeres descubramos que nuestra historia es, entre otras muchas cosas, la de los cuerpos negados, las vidas tuteladas, las dobles explotaciones, las sexualidades impuestas y sus rosarios en nuestros ovarios.





[1] Informe mundial sobre la violencia y la salud http://www.paho.org/spanish/am/pub/violencia_2003.htm

[2] Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo http://www.boe.es/boe/dias/2010/03/04/pdfs/BOE-A-2010-3514.pdf

[3] Organización Mundial de la Salud, Unsafe Abortion: Global and Regional Estimates of the Incidence of Unsafe Abortion and Associated Mortality in 2008, sixth ed., Geneva: WHO, 2011.

Qualcuno era comunista




Algunos fueron comunistas












Algunos fueron comunistas porque no soportaban más esa cosa sucia que nos obstinamos en llamar "democracia".

martes, 27 de noviembre de 2012

Habeas Corpus y LCDM


El peor terrorismo de todos es tu indiferencia.








Ahora quieren desalojar el CSO La Traba




Basta ya de desalojos y desahucios, primero la gente. CSO La Traba, ¡50 años más!






Recientemente ha llegado un texto jurídico a la atención de "los ignorados ocupantes" del inmueble situado en la calle Batalla de Belchite 17. Es decir, el Centro Social Okupado La Traba. El propietario ha iniciado un proceso por lo civil, apoyándose en la Ley Hipotecaria, para reclamar legalmente la propiedad del edificio, tasado en más de un millón seiscientos mil euros. Así mismo se cita a un juicio el día 10 de diciembre, si bien para simplemente poder tener entidad jurídica en ese juicio, es decir, para tener derecho a defenderse legalmente, se debería pagar la suma de !!60.000 euros!!

Nos quieren dejar desnud@s y sin opciones legales de reivindicar La Traba como lo que es, un espacio de utilidad pública y social. La Traba lleva más de 5 años construyendo tejido asociativo en el barrio junto con vecin@s jóvenes y no tan jóvenes, asociaciones y AMPAs, desarrollando alternativas culturales y sirviendo de plataforma para las luchas sociales.

La Traba es un espacio abierto, autogestionado y multicultural, donde se realizan actividades con un fin de cambio social. Cuenta con varias actividades siempre gratuitas a disposición de tod@s, como el gimnasio deportivo, el parque cubierto de bicis BMX (uno de los más grandes de la península), un espacio para bailar y organizar sesiones de break dance, un local de ensayo para bandas musicales del barrio, un grupo de teatro, una asociación de baile folklórico boliviano que apuesta por la convivencia intercultural. Un estudio de grabación, donde grupos de jóvenes crean, graban y editan sus propias canciones, aprendiendo de forma gratuita y comprometida. Un grupo de consumo que apuesta por el pequeño productor y la comida ecológica. Una oficina de desobediencia económica para poner en práctica la objeción fiscal y la organización de insolventes y deudores. Y como parte de la solidaridad activa que practicamos, el próximo 1 de diciembretendrá lugar en La Traba un evento de apoyo al Sindicato Andaluz de Trabajadores, organizado por colectivos y organizaciones de Madrid, en el que participarán Manuel Sánchez Gordillo y Diego Cañamero.

Lamentablemente el gobierno del Partido Popular está actuando como muchos predijeron: aplicando políticas totalmente contrarias a sus promesas electorales, realizando recortes que dejan a la población con cada vez menos posibilidades de vivir dignamente y respondiendo a las protestas sociales con represión policial. Los desahucios no sólo continúan sino que se cobran víctimas mortales como las de Granada y Barakaldo, además de intentos de suicidio no consumados provocados por las dramáticas situaciones que están viviendo actualmente muchas familias. Y como colofón ahora está ocurriendo lo mismo que ocurrió en la era Aznar: están arrasando con los centros sociales de los barrios. Al reciente desalojo del CSO Casablanca o el registro de la sede social de Bukaneros hay que sumar la lista de desalojos que han tenido lugar en los últimos meses, sin olvidarnos de los ataques fascistas de que fue objeto el CSO La Fábrika de Villalba este verano. Ahora le toca el turno al CSO La Traba.

Entre 1996 y 2004 se multiplicaron los desalojos, hasta el punto de que sólo quedó un centro social okupado en Madrid: el CSO La Casika de Móstoles. Si ellos lograron sobrevivir al PP, entonces hay un rayo de esperanza que convertiremos en acción.

Sabemos que la juventud creativa está siendo "ignorada" por los grandes poderes de este sistema capitalista, lo mismo que ocurre con los parados o trabajadores en activo pero cada vez más precarizados. Seremos los "ignorados ocupantes" del CSO La Traba, ignorados por los de “arriba”, pero el papel cultural, político y social que desempeñamos no es ignorado por muchas personas de “abajo” en Arganzuela y en Madrid.

Llevamos más de 5 años dando vida al CSO La Traba y tenemos intención de hacerlo por lo menos durante 50 años más. Reivindicamos la necesidad de espacios sociales en los barrios y pueblos de Madrid gestionados por y para la gente.

Basta ya de desalojos y desahucios, primero la gente.
¡CSO La Traba, 50 años más!

http://csolatraba.nuevaradio.org/

lunes, 26 de noviembre de 2012

Elogio del piquete


Elogio del piquete

por Manuel M. Navarrete



EXTRAÍDO DE INSURGENTE.ORG




La gente de izquierda debería luchar con más fuerza contra la televisión realmente existente. Contra todos sus programas y tertulianos, empezando por aquellos que se las dan de progresistas. Sólo una transformación cultural masiva y de raíz puede cambiar la correlación de fuerzas entre las clases sociales.

En estos días, los medios de comunicación de la oligarquía no hacen más que hablar de cosas como “la dictadura de los piquetes” y “el derecho a trabajar”. Como los tertulianos enchaquetados no recuerdan ya lo que es trabajar y estar hasta el cuello (si es que alguna vez lo supieron), no emplean el argumento estrella de todo esquirol que se precie: no pueden permitirse perder el sueldo de un día de trabajo. Lástima, porque ese argumento es fácil de rebatir recordando todo el dinero que, si no triunfamos en nuestra lucha, van a acabar perdiendo en salario directo e indirecto, por culpa de la reforma laboral, los recortes en sanidad y educación, el pensionazo, etc.

Estos tertulianos, que se enchaquetan para reforzar su jerarquía y su alejamiento del populacho, son en realidad diferentes y emplean argumentos que, aunque igual de ridículos, requieren una refutación más elaborada. Quieren resolverlo todo a través de la filosofía, el liberalismo, el “derecho a hacer” con mi fuerza de trabajo lo que yo quiera, aunque sea venderla a un explotador miserable vendiendo también, aunque en otro sentido, a mis iguales. (No tan) curiosamente, dicen que la violencia no arregla nada, pero apoyan, sin embargo, al piquete terrorista de la policía que custodia la entrada de los esquiroles, a base de palos como matones cobardes contra jóvenes sin futuro que sólo luchan por su pan.

Admiran a esos “heroicos” trabajadores que llaman a la policía para que apalee a otros trabajadores en beneficio del capitalista. A esos esclavos que denuncian ante el amo a los esclavos que se rebelan. A esos que son basura. Que venden a sus compañeros, aunque, si hay algún éxito gracias a la lucha, tampoco quitan la mano. Que niegan la historia, a pesar de que pueda consultarse en cualquier libro. Que, (no tan) curiosamente, no piden volver a la jornada de 14 horas, ya que la de 8 fue conquistada a base de huelgas generales y “piquetes violentos”. Que no piden tampoco que se les retire el beneficio de tener al menos un día de descanso semanal, en lugar de trabajar de lunes a lunes, a pesar de que eso fue logrado gracias a otros trabajadores que luchaban y hacían huelgas y piquetes, mientras otros como ellos dificultaban el éxito de sus esfuerzos rompiendo la unidad de acción, besando sus cadenas y trabajando dócilmente. Que tampoco renuncian a la baja por enfermedad, la baja por maternidad, la seguridad social, la prestación por desempleo, porque no son más que gorrones.

El tertuliano, supuestamente intelectual, hace como si ignorara todo esto. Como si el choque no fuera entre dos derechos, entre dos fuerzas, entre dos clases, sino algo más filosófico, artificial y poético: entre dos libertades, entre la libertad para trabajar y la libertad para no hacerlo. Pero eso es una idiotez. En primer lugar, hay 6 millones de personas privadas de su libertad para trabajar, por culpa del sistema capitalista que impide el reparto del trabajo. En segundo lugar, el esquirol no está ejerciendo ninguna libertad cuando hace lo que hace, por un motivo muy sencillo de comprender: si te bajan el salario, mientras magnates y banqueros se enriquecen, y te alegras por ello, estás enajenado mentalmente. Y la enajenación implica falta de elección, por lo que no es una expresión de ninguna libertad.

Pero, a pesar de todo, muchos quieren entrar a trabajar, aun estando en contra de los recortes y a favor de la huelga. Lógico. Cualquiera que viva en este planeta, sabe que esos trabajadores (se exprese esto de un modo abierto o velado) están coaccionados por su patrón, que les amenaza con despedirles, lo cual convierte el derecho a huelga en mero papel mojado. Muchos trabajadores, que desean hacer huelga pero se ven privados de su supuesto derecho, piden a los sindicatos que hagan piquetes, para tener la excusa perfecta y decirles a sus jefes que no pueden entrar a trabajar. Luego, el Estado capitalista denuncia a los piqueteros por “coacción”, pero no denuncia por coacción a aquella persona que realmente tiene el poder suficiente para coaccionar: el empresario.

El empresario disfraza su piquete coactivo, aunque en realidad no le haría falta: la sociedad capitalista le permite contratar y despedir fuerza de trabajo a su antojo, sin tener en cuenta las necesidades de nadie, salvo su necesidad de acumular más plusvalía. Ellos son, pues, los violentos; ellos son los que deben ser derrocados para construir una sociedad sana, y no este cáncer que padecemos. A ver cuándo nos quitamos de una vez los complejos y hablamos claro. Hay que mirar el marco, el contexto. No podemos dejar que nos den lecciones de moral quienes desahucian familias pobres para que los especuladores vivan en la opulencia. Quienes recortan las pensiones de quienes han levantado esto trabajando toda su vida, mientras inyectan dinero público a los vividores de la banca que no saben lo que es dar un palo al agua. Quienes nos acomplejan y engañan, como antaño a los indios con espejitos, mediante su publicidad manipuladora y criminal. Quienes fabrican electrodomésticos para que se estropeen pasado un tiempo y tengas que comprarte otro. Quienes fabrican, además, armas para vendérselas a Israel y que masacre poblados palestinos, o regalan su territorio a bases militares extranjeras desde las que los aviones de la OTAN despegan para bombardear Libia por petróleo.

Los de la tele no son tertulianos bienintencionados que deben despertar. Son mercenarios al servicio de la explotación cuyo único fin es proteger la propiedad privada capitalista. Los del congreso no son políticos equivocados con los que haya que debatir. Son criminales, fascistas y terroristas a los que hay que barrer.

La verdadera coacción es la del patrón, que primero baja el salario y luego amenaza con despedir a quienes protesten. El verdadero piquete es el de esos perros de presa vestidos de azul, con armas, porras, escudos, cascos y pistolas, mafiosos violentos que amenazan y hasta apalean a niños si hace falta, como todos hemos podido ver en las imágenes de estos días. Nuestros piquetes no son más que una defensa de los explotados, de los pobres, de los de abajo. Y no sólo debemos estar orgullosos de ellos, sino también reforzarlos.