lunes, 24 de marzo de 2014
Lloráis cuando tiemblan los cristales
Todos los días, en cualquier lugar del mundo, se suceden distintos tipos de violencia: pobreza, hambre, exclusiones, destrucción de espacios vivos, racismo, violación de los derechos, explotación, la muerte de millones de personas... A esto es a lo que nos oponemos.
Pero nos acusan de violentos. Romper los escaparates de bancos o multinacionales son actos simbólicos. Con esto sólo se destruyen espacios inanimados, mientras que las mujeres, hombres y niños, trabajadores en general, bosques o mares están vivos y sus sufrimientos sí son reales.
Llórais cuando tiemblan los cristales y no decís nada cuando muere gente.
Extraído de MADRIZ REBELDE
lunes, 10 de febrero de 2014
.. es normal que el diario El País
... es normal que el diario El País critique en su editorial el aumento de los impuestos que ha de pagar Repsol en Bolivia si esa misma semana esa petrolera financia con su publicidad un coleccionable de decoración del diario. O es difícil que critique la política de un gobierno, por ejemplo el colombiano, si su ministerio de educación tiene previsto designar a una editorial de ese grupo empresarial como la suministradora de los libros de texto para todos los colegios del país. Podemos llegar por tanto a la conclusión de que es incompatible la veracidad y el rigor informativo en un modelo informativo de mercado como el actual (Pascual Serrano).
jueves, 6 de febrero de 2014
Sois ejemplo
Justo ahí, donde el dolor duele más, duele peor.
Donde el corazón se encoge, pero la dignidad no.
Y hoy por eso sois ejemplo y sois lección.
Sois ejemplo de coraje.
Sois lección contra el horror.
viernes, 31 de enero de 2014
La más cruel de las certezas
La más cruel de las certezas
El modus operandi del imperialismo es tan sencillo como:
1. Identificar un país con recursos naturales.
2. Hacer que este suscriba, a través de un gobernante corrupto, un préstamo con las grandes entidades financieras mundiales, públicas o privadas.
3. Pagar con ese dinero infraestructuras o equipamientos que construyen las corporaciones del primer mundo y que benefician solo a una minoría.
4. Aumentar lo máximo posible el endeudamiento de ese país hasta que no pueda devolver el préstamo.
5. Proponer entonces la renegociación de la deuda a cambio de una cesión de soberanía para instalar bases militares, de una venta de derechos sobre las reservas estratégicas, de una privatización a buen precio de las empresas públicas, de un voto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas…
6. En definitiva, aceptar el quid pro quo de lo que se llama la «condicionalidad» o el «buen gobierno», una forma de rapiña amparada por los organismos internacionales.
La más cruel de las certezas / Mario Pérez Antolín.- Baile del sol, 2013
lunes, 12 de agosto de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
Filosofía de lucha del pueblo cubano
Filosofía de lucha del pueblo cubano
Visto en un rincón del aeropuerto de Baracoa.
- Las palabras rendición y derrota están borradas totalmente de nuestra terminología militar.
- Ningún revolucionario debe rendirse al enemigo y seguirá luchando hasta la muerte, si fuera necesario.
- Cada revolucionario debe pensar, particularmente cuando quede aislado, "LA REVOLUCIÓN SOY YO", y continuar la lucha sin esperar orientaciones de otros.
- Vale más morir que caer prisionero y regresar al pasado. La orden de alto el fuego no será dada jamás, cuando implique claudicar ante el enemigo.
- Habrá que defender cada palmo de suelo patrio.
- Causar la mayor cantidad de bajas al enemigo en fuerzas vivas es nuestro principal objetivo.
- Mantener el espíritu combativo por gigantescos y dolorosos que sean los sacrificios para obtener la victoria. La rendición del país sería la mayor catástrofe de la historia, de la que nunca lograríamos recuperarnos.
- La victoria será nuestra, por difíciles que sean las circunstancias en que se desarrolle nuestra lucha.
jueves, 14 de febrero de 2013
Nuevo canto de amor a Stalingrado
Nuevo canto de amor a Stalingrado
Pablo Neruda
Yo escribí sobre el tiempo y sobre el agua,
describí el luto y su metal morado,
yo escribí sobre el cielo y la manzana,
ahora escribo sobre Stalingrado.
Ya la novia guardó con su pañuelo
el rayo de mi amor enamorado,
ahora mi corazón está en el suelo,
en el humo y la luz de Stalingrado.
Yo toqué con mis manos la camisa
del crepúsculo azul y derrotado:
ahora toco el alba de la vida
naciendo con el sol de Stalingrado.
Yo sé que el viejo joven transitorio
de pluma, como un cisne encuadernado,
desencuaderna su dolor notorio
por mi grito de amor a Stalingrado.
Yo pongo el alma mía donde quiero.
Y no me nutro de papel cansado
adobado de tinta y de tintero.
Nací para cantar a Stalingrado.
Mi voz estuvo con tus grandes muertos
contra tus propios muros machacados,
mi voz sonó como campana y viento
mirándote morir, Stalingrado.
Ahora americanos combatientes
blancos y oscuros como los granados,
matan en el desierto a la serpiente.
Ya no estás sola, Stalingtado.
Francia vuelve a las viejas barricadas
con pabellón de furia enarbolado
sobre las lágrimas recién secadas.
Ya no estás sola, Stalingrado.
Y los grandes leones de Inglaterra
volando sobre el mar huracanado
clavan las garras en la parda tierra.
Ya no estás sola, Stalingrado.
Hoy bajo tus montañas de escarmiento
no sólo están los tuyos enterrados:
temblando está la carne de los muertos
que tocaron tu frente, Stalingrado.
Tu acero azul de orgullo construido,
tu pelo de planetas coronados,
tu baluarte de panes divididos,
tu frontera sombría, Stalingrado.
Tu Patria de martillos y laureles,
la sangre sobre tu esplendor nevado,
la mirada de Stalin a la nieve
tejida con tu sangre, Stalingrado.
Las condecoraciones que tus muertos
han puesto sobre el pecho traspasado
de la tierra, y el estremecimiento
de la muerte y la vida, Stalingrado
La sal profunda que de nuevo traes
al corazón del hombre acongojado
con la rama de rojos capitanes
salidos de tu sangre, Stalingrado.
La esperanza que rompe en los jardines
como la flor del árbol esperado,
la página grabada de fusiles,
las letras de la luz, Stalingrado.
La torre que concibes en la altura,
los altares de piedra ensangrentados,
los defensores de tu edad madura,
los hijos de tu piel, Stalingrado.
Las águilas ardientes de tus piedras,
los metales por tu alma amamantados,
los adioses de lágrimas inmensas
y las olas de amor, Stalingrado.
Los huesos de asesinos malheridos,
los invasores párpados cerrados,
y los conquistadores fugitivos
detrás de tu centella, Stalingrado.
Los que humillaron la curva del Arco
y las aguas del Sena han taladrado
con el consentimiento del esclavo,
se detuvieron en Stalingrado.
Los que Praga la Bella sobre lágrimas,
sobre lo enmudecido y traicionado,
pasaron pisoteando sus heridas,
murieron en Stalingrado.
Los que en la gruta griega han escupido,
la estalactita de cristal truncado
y su clásico azul enrarecido,
ahora dónde están, Stalingrado?
Los que España quemaron y rompieron
dejando el corazón encadenado
de esa madre de encinos y guerreros,
se pudren a tus pies, Stalingrado.
Los que en Holanda, tulipanes y agua
salpicaron de lodo ensangrentado
y esparcieron el látigo y la espada,
ahora duermen en Stalingrado.
Los que en la noche blanca de Noruega
con un aullido de chacal soltado
quemaron esa helada primavera,
enmudecieron en Stalingrado.
Honor a ti por lo que el aire trae,
lo que se ha de cantar y lo cantado,
honor para tus madres y tus hijos
y tus nietos, Stalingrado.
Honor al combatiente de la bruma,
honor al Comisario y al soldado,
honor al cielo detrás de tu luna,
honor al sol de Stalingrado.
Guárdame un trozo de violenta espuma,
guárdame un rifle, guárdame un arado,
y que lo pongan en mi sepultura
con una espiga roja de tu estado,
para que sepan, si hay alguna duda,
que he muerto amándote y que me has amado,
y si no he combatido en tu cintura
dejo en tu honor esta granada oscura,
este canto de amor a Stalingrado.
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